Los desafíos del primer licenciado europeo con síndrome de
Down
Pablo
Pineda se recibió, a los 37 años; además, actuó en una película y por su papel
ganó un premio internacional (La
Nación , 28.8.12)
Pablo Pineda, con síndrome de Down, se recibió de licenciado en magisterio, a los 37 años y además actuó en una películaPablo Pineda es una cara famosa en
España. No sólo por ser la primera persona con síndrome de Down que obtiene un título universitario en
Europa, sino por su papel protagonista en la película "Yo También",
que narra la historia de un trabajador social Down que se enamora de su compañera
de labores.
A
sus 37 años, ya es licenciado en magisterio (maestro) y le quedan cuatro
asignaturas para sacarse una segunda titulación en Pedagogía. ¿Su próximo
proyecto? Hacerse con un carnet de conducir.
"Quiero sacármelo porque
nunca se ha visto a un síndrome de Down conduciendo. Sería un reto muy
importante y es algo más para independizarme", dijo en una entrevista a BBC Mundo .
Pablo
es uno de los rostros visibles de una generación de jóvenes Down que vienen
rompiendo esquemas sobre cuán lejos pueden llegar académica, personal y
profesionalmente las personas que tienen este síndrome de origen genético que
conlleva un grado de desarrollo físico e intelectual distinto a la media.
Ejemplos
son el de la estadounidense Karen Gaffney también diplomada en magisterio, y
quien es la primera persona Down en cruzar a nado los más de 14 km de largo del lago Tahoe
en Estados Unidos, o la joven japonesa Aya Iwamoto graduada en Literatura
Inglesa.
Según
Pineda, no existen personas discapacitadas sino personas con "capacidades
distintas", por lo que la sociedad debe evolucionar hacia una sociedad
"más plural", donde las personas con síndrome de Down no sean
tratadas como niños y donde se fomenten sus capacidades e independencia desde
temprana edad.
-¿Cómo
se siente el ser la primera persona Down que logra completar una carrera
universitaria en Europa?
-Yo
creo que estoy en el frente de guerra, es un inconveniente. Hay que luchar,
meterse en la sociedad cuando el mundo Down normalmente va por otro cauce. Yo
me quedo metido entre los normales mientras los Down tienen sus asociaciones,
sus padres, su pequeño micromundo. No es que me sienta aislado, sino que es muy
difícil luchar en una sociedad normalizada, tener una identidad Down cuando el
mundo Down funciona de forma paralela.
- ¿En qué sentido notas esa división?
-Siempre
digo a los padres que no vean que yo he hecho una carrera o una película. Eso
no es importante, lo importante es que se puede, que tus padres tienen que
enseñarte y estimularte. Por ejemplo, voy a un bar a tomarme algo (ahora me
ocurre menos), pero antes me decían "¿este niño va solo?" O personas
mayores que van por la calle me toman el brazo y me ayudan a cruzar la calle. O
ir a votar a las elecciones y que te pregunten ¿el niño vota? O ir a un
restaurante con tus padres y que te den agua en lugar de vino.En otra ocasión
fui a la playa y una pareja de guardias civiles vinieron a preguntarme si
estaba bien. "Sí, perfectamente". Son anécdotas curiosas pero como
ves la gente tiene prejuicios.
Siempre
digo a los padres que no vean que yo he hecho una carrera o una película. Eso
no es importante, lo importante es que se puede, que tus padres tienen que
enseñarte y estimularte"
-¿Cómo
conseguiste graduarte en la
Universidad ?
-Eso
fue gracias a que hace muchos años mis padres, pieza fundamental en estos
temas, decidieron que fuera como el resto de mis hermanos. Ahí empezó todo, fui
a las mismas escuelas. No esperaban que llegara a la universidad pero lo
hicieron todo para que estuviera en contacto con la gente. Yo al principio no
me daba cuenta, la que luchó fue mi madre que fue al colegio, que habló con el
director. Para entrar en el instituto los profesores tuvieron que hacer una
votación que gané, pero luego lo difícil era ir a clase y enfrentarme a los
profesores que dijeron que no, pero me los terminé ganando.
- ¿Cuál fue tu metodología de
estudio?
-Te
va a sorprender. Yo siempre estudio en voz alta, se me quedan mejor las cosas.
Lo leo, lo comento conmigo mismo y con la gente que está alrededor y así
entiendo. Subrayo, hago esquemas, resúmenes. No es un sistema memorístico, ya
que un tema de una carrera no es fácil de memorizar si no la entiendes. Lo
comprendía, lo explicaba y lo mascaba bien.
-
Hablando con la
Asociación Síndrome de Down de Reino Unido me comentaban que
tu caso es inusual y excepcional.
-Me
fastidia y mucho que digan esto, porque lo hacen como una especie de
justificación, para no seguir avanzando, no seguir intentando más por esas
personas. Yo creo que no es verdad. Siempre digo a los padres que no vean que
yo he hecho una carrera o una película. Eso no es importante, lo importante es
que se puede, que tus padres tienen que enseñarte y estimularte. A partir de
ahí pueden hacer lo que quieran.
-
¿Qué consejos le darías a los padres?
No
soy quien para dar consejos, porque en este mundo, y en el mundo del síndrome
de Down, cada uno es diferente. Lo que sí diría que lo primero es confiar en
sus posibilidades. A partir de ahí enseñarle cuanto sea, estimularle al máximo
sin ponerle límites a priori desde muy temprana edad.
- A tu parecer, ¿qué capacidades
deberían aprovecharse más de las personas Down?
-A
través de la fundación Adecco tratamos de hacer que los empresarios cambien el
chip y esas ideas preconcebidas. Intentamos que las personas vean la
discapacidad como una oportunidad. Yo siempre les digo a los empresarios que
las personas con discapacidad pueden hacer muchas cosas. Tenemos mucho talento
cuando es explotado. Podemos mejorar a las empresas con nuestra puntualidad,
nuestro espíritu cumplidor. Hay que aprovechar ese talento no tirarlo a la
basura.
- ¿Y qué me decís del sistema
educativo? ¿En qué sentido tiene que cambiar?
-Si
te lo dijera la entrevista se alargaría de forma brutal. El sistema tiene que
cambiarlo todo. Ser un sistema más rico, más plural, diverso, una sociedad con
mejores valores en la que la diferencia sea vista como un valor y no como un
problema o defecto. Hay tantas cosas por cambiar. Nos prefieren tener sustentados,
separados en asociaciones para no cambiar.
-¿Has
logrado ser independiente? ¿Cuáles son tus proyectos?
- Vivo con mi madre. Mi padre
murió recientemente y estamos los dos solos. La verdad es que vivir con los
padres tiene muchas ventajas, se vive muy bien. La comodidad de la casa, la
ausencia de responsabilidades, todo eso te hace vivir muy cómodo, aunque a
veces te planteas el momento de independizarte.Pero también el precio de la
vivienda es un inconveniente, la crisis económica no ayuda Aunque te planteas
poder aportar algo a tus padres igual que ellos te han dado a ti. Por ejemplo,
ahora que se murió mi padre tengo que ayudar muchísimo a mi madre. Soy el único
que queda en casa porque todos mis hermanos se han casado y tienen hijos y,
cuando me independice, mi madre se va a quedar muy sola. Los dos vivimos juntos
y nos admiramos mutuamente..
