domingo, 16 de diciembre de 2012

"Lo que queda"



El 18 de noviembre de 1994, Itzhak Perlman, el violinista, entró al escenario para dar un concierto
en el "Avery Fisher Hall", del Lincoln  Center de la ciudad de Nueva York. Si alguna vez ustedes
estuvieron en un  concierto de Perlman, ustedes sabrán que llegar al escenario no es un
pequeño logro para él. El tuvo polio cuando fue niño, tiene ambas piernas  sujetas con bragueros
y camina con la ayuda de dos muletas.
Verlo cruzar por el escenario dando un paso por vez, costosa y lentamente es una visión
asombrosa. El camina penosa pero majestuosamente hasta que llega a su silla. Entonces se
sienta lentamente,  pone sus muletas en el suelo, afloja los sujetadores de sus piernas, toma un
pie hacia  atrás  y extiende el otro hacia adelante, entonces se inclina y  levanta el violín,  lo pone
bajo su mejilla, hace una señal al director y  comienza a  tocar.
Hasta ahora la audiencia está acostumbrada a este ritual. Ellos permanecen  sentados mientras él
hace su trayecto hasta su silla.
Permanecen reverentemente silenciosos, mientras él afloja los sujetadores de  sus piernas, Aún
esperan hasta que esta listo para tocar.
Pero esta vez algo anduvo mal.
Justo cuando terminaba sus primeras estrofas, una de las cuerdas de su violín se rompió.
Pudimos escuchar el ruido, saltó como un tiro atravesando  el salón. No había equivocación sobre
lo que ese sonido significaba.
No había tampoco dudas sobre lo que él tendría que hacer. Los que estábamos allí esa noche,
pensamos: "tendrá que levantarse, ponerse los bragueros  nuevamente, levantar las muletas y
arrastrarse fuera del escenario ya  sea  para encontrar otro violín, o encontrar otra cuerda para el
suyo".
Pero él no lo hizo. En su lugar, esperó un momento, cerró sus ojos  y luego hizo la señal al
director de comenzar nuevamente. La orquesta  comenzó, y él  tocó desde el punto en el que se
había detenido. Y tocó  con  tanta pasión,  y tanto poder, y tanta pureza, como nosotros nunca lo
habíamos escuchado  antes.
Por supuesto todo el mundo sabía que es imposible interpretar un  trabajo sinfónico con solo tres
cuerdas. Yo sé eso, y seguramente muchos de ustedes  sabrán eso. Pero esa noche Itzhak
Perlman rehusó saberlo.
Ustedes hubiesen podido verlo modulando, cambiando, recomponiendo la pieza en su cabeza. En
un punto, eso sonó como si él estuviera sacando el  tono de  las cuerdas que se había roto y
consiguiendo nuevos sonidos que ellas nunca habían hecho jamás antes.
Cuando terminó, hubo un impresionante silencio en el sala, y  entonces  la gente se levantó y lo
aclamó. Hubo un extraordinario aplauso  proveniente  de cada rincón del auditorio. Estabamos
todos de pie gritando y animando,  haciendo todo lo que podíamos, para demostrar cuánto
apreciábamos lo que él  acababa de hacer.
El sonrió, se secó el sudor de sus cejas, detuvo su inclinación para aquietarnos y luego dijo, no
con presunción,  sino en un tono reverente, pensativo, calmo, "Ustedes saben,... algunas  veces...
la tarea del artista es descubrir cuánta música uno puede hacer con lo que aún le queda".

Qué maravillosa línea ésta. Ha permanecido en mi mente siempre desde que la escuche. Y
¿quién sabe?
Tal vez es la definición de la Vida, no solo para los artistas, sino para todos nosotros.
Aquí hay un hombre que se ha preparado toda su vida para hacer música con un violín de cuatro
cuerdas, quien, repentinamente, en medio de un concierto, se encuentra con  solo tres cuerdas,
así que realizó música  con tres cuerdas. Y la música que hizo esa noche con solo tres cuerdas,
fue  más hermosa, más sagrada, y más memorable, que ninguna que haya hecho jamás,  cuando
él contaba con un violín de cuatro cuerdas.
Así que, tal vez, nuestra tarea en este mundo que vivimos, confuso, inestable y que cambia
velozmente sea hacer música, al principio con todo lo  que tenemos, y luego cuando eso no es
más posible, hacer música con todo lo que nos quede.

martes, 28 de agosto de 2012

Pablo Pineda


Los desafíos del primer licenciado europeo con síndrome de Down

Pablo Pineda se recibió, a los 37 años; además, actuó en una película y por su papel ganó un premio internacional (La Nación, 28.8.12)




Pablo Pineda, con síndrome de Down, se recibió de licenciado en magisterio, a los 37 años y además actuó en una películaPablo Pineda es una cara famosa en España. No sólo por ser la primera persona con síndrome de Down que obtiene un título universitario en Europa, sino por su papel protagonista en la película "Yo También", que narra la historia de un trabajador social Down que se enamora de su compañera de labores.
A sus 37 años, ya es licenciado en magisterio (maestro) y le quedan cuatro asignaturas para sacarse una segunda titulación en Pedagogía. ¿Su próximo proyecto? Hacerse con un carnet de conducir.
"Quiero sacármelo porque nunca se ha visto a un síndrome de Down conduciendo. Sería un reto muy importante y es algo más para independizarme", dijo en una entrevista a BBC Mundo .
Pablo es uno de los rostros visibles de una generación de jóvenes Down que vienen rompiendo esquemas sobre cuán lejos pueden llegar académica, personal y profesionalmente las personas que tienen este síndrome de origen genético que conlleva un grado de desarrollo físico e intelectual distinto a la media.
Ejemplos son el de la estadounidense Karen Gaffney también diplomada en magisterio, y quien es la primera persona Down en cruzar a nado los más de 14 km de largo del lago Tahoe en Estados Unidos, o la joven japonesa Aya Iwamoto graduada en Literatura Inglesa.
Según Pineda, no existen personas discapacitadas sino personas con "capacidades distintas", por lo que la sociedad debe evolucionar hacia una sociedad "más plural", donde las personas con síndrome de Down no sean tratadas como niños y donde se fomenten sus capacidades e independencia desde temprana edad.
-¿Cómo se siente el ser la primera persona Down que logra completar una carrera universitaria en Europa?
-Yo creo que estoy en el frente de guerra, es un inconveniente. Hay que luchar, meterse en la sociedad cuando el mundo Down normalmente va por otro cauce. Yo me quedo metido entre los normales mientras los Down tienen sus asociaciones, sus padres, su pequeño micromundo. No es que me sienta aislado, sino que es muy difícil luchar en una sociedad normalizada, tener una identidad Down cuando el mundo Down funciona de forma paralela.
- ¿En qué sentido notas esa división?
-Siempre digo a los padres que no vean que yo he hecho una carrera o una película. Eso no es importante, lo importante es que se puede, que tus padres tienen que enseñarte y estimularte. Por ejemplo, voy a un bar a tomarme algo (ahora me ocurre menos), pero antes me decían "¿este niño va solo?" O personas mayores que van por la calle me toman el brazo y me ayudan a cruzar la calle. O ir a votar a las elecciones y que te pregunten ¿el niño vota? O ir a un restaurante con tus padres y que te den agua en lugar de vino.En otra ocasión fui a la playa y una pareja de guardias civiles vinieron a preguntarme si estaba bien. "Sí, perfectamente". Son anécdotas curiosas pero como ves la gente tiene prejuicios.
Siempre digo a los padres que no vean que yo he hecho una carrera o una película. Eso no es importante, lo importante es que se puede, que tus padres tienen que enseñarte y estimularte"
-¿Cómo conseguiste graduarte en la Universidad?
-Eso fue gracias a que hace muchos años mis padres, pieza fundamental en estos temas, decidieron que fuera como el resto de mis hermanos. Ahí empezó todo, fui a las mismas escuelas. No esperaban que llegara a la universidad pero lo hicieron todo para que estuviera en contacto con la gente. Yo al principio no me daba cuenta, la que luchó fue mi madre que fue al colegio, que habló con el director. Para entrar en el instituto los profesores tuvieron que hacer una votación que gané, pero luego lo difícil era ir a clase y enfrentarme a los profesores que dijeron que no, pero me los terminé ganando.
- ¿Cuál fue tu metodología de estudio?
-Te va a sorprender. Yo siempre estudio en voz alta, se me quedan mejor las cosas. Lo leo, lo comento conmigo mismo y con la gente que está alrededor y así entiendo. Subrayo, hago esquemas, resúmenes. No es un sistema memorístico, ya que un tema de una carrera no es fácil de memorizar si no la entiendes. Lo comprendía, lo explicaba y lo mascaba bien.
- Hablando con la Asociación Síndrome de Down de Reino Unido me comentaban que tu caso es inusual y excepcional.
-Me fastidia y mucho que digan esto, porque lo hacen como una especie de justificación, para no seguir avanzando, no seguir intentando más por esas personas. Yo creo que no es verdad. Siempre digo a los padres que no vean que yo he hecho una carrera o una película. Eso no es importante, lo importante es que se puede, que tus padres tienen que enseñarte y estimularte. A partir de ahí pueden hacer lo que quieran.
- ¿Qué consejos le darías a los padres?
No soy quien para dar consejos, porque en este mundo, y en el mundo del síndrome de Down, cada uno es diferente. Lo que sí diría que lo primero es confiar en sus posibilidades. A partir de ahí enseñarle cuanto sea, estimularle al máximo sin ponerle límites a priori desde muy temprana edad.
- A tu parecer, ¿qué capacidades deberían aprovecharse más de las personas Down?
-A través de la fundación Adecco tratamos de hacer que los empresarios cambien el chip y esas ideas preconcebidas. Intentamos que las personas vean la discapacidad como una oportunidad. Yo siempre les digo a los empresarios que las personas con discapacidad pueden hacer muchas cosas. Tenemos mucho talento cuando es explotado. Podemos mejorar a las empresas con nuestra puntualidad, nuestro espíritu cumplidor. Hay que aprovechar ese talento no tirarlo a la basura.
- ¿Y qué me decís del sistema educativo? ¿En qué sentido tiene que cambiar?
-Si te lo dijera la entrevista se alargaría de forma brutal. El sistema tiene que cambiarlo todo. Ser un sistema más rico, más plural, diverso, una sociedad con mejores valores en la que la diferencia sea vista como un valor y no como un problema o defecto. Hay tantas cosas por cambiar. Nos prefieren tener sustentados, separados en asociaciones para no cambiar.
-¿Has logrado ser independiente? ¿Cuáles son tus proyectos?
- Vivo con mi madre. Mi padre murió recientemente y estamos los dos solos. La verdad es que vivir con los padres tiene muchas ventajas, se vive muy bien. La comodidad de la casa, la ausencia de responsabilidades, todo eso te hace vivir muy cómodo, aunque a veces te planteas el momento de independizarte.Pero también el precio de la vivienda es un inconveniente, la crisis económica no ayuda Aunque te planteas poder aportar algo a tus padres igual que ellos te han dado a ti. Por ejemplo, ahora que se murió mi padre tengo que ayudar muchísimo a mi madre. Soy el único que queda en casa porque todos mis hermanos se han casado y tienen hijos y, cuando me independice, mi madre se va a quedar muy sola. Los dos vivimos juntos y nos admiramos mutuamente..

lunes, 28 de mayo de 2012

El consumo de drogas en la población más desprotegida


Lunes 28 de mayo de 2012 | Publicado en edición impresa

La cuestión no es despenalizar

Por José María Di Paola (Padre Pepe)  | Para LA NACION
  
Mientras estaba en las villas, hace un par de años, los periodistas me pedían mi opinión acerca de la despenalización del consumo de drogas. Les comentaba que me parecía que se trataba simplemente de la última página de un libro y que primero había que tratar de llenar las páginas anteriores con la búsqueda de una sociedad más equitativa, para que los jóvenes más pobres y marginales fueran accediendo al sistema y pudieran ejercer su supuesta libertad de elección.
En la actualidad, vemos que desde posturas científicas serias, que trabajan a partir de las evidencias, se afirma una posición favorable y otra contraria a la despenalización. La realidad es que no podemos mirar el ejemplo de Portugal -que despenalizó el consumo personal hace más de diez años- y su camino de reducción de la demanda y compararlo sin más con realidades tan comunes en la Argentina como las que se viven en las villas de emergencia, partidos del conurbano bonaerense como La Matanza o el monte santiagueño, por ejemplo. Sería un despropósito y no deja de ser un argumento falaz.
En charlas con peritos de diferentes países, he constatado que ni la guerra contra las drogas ni la legalización de ellas responden o dan una solución y, menos, a los sectores más empobrecidos. Aun países desarrollados están todavía en un tiempo de análisis y búsqueda.
Las posturas científicas, como también cualquier otro análisis, deben tener en cuenta a los más pobres: tanto en su opinión como en el impacto en ellos de las medidas diseñadas. Allí está el verdadero progresismo social.
En este debate en el que sólo participa una pequeña parte de la nación no puedo dejar de tener presente los ojos de los niños y jóvenes de las villas de emergencia, parte de esta Argentina profunda donde viví tantos años de mi vida.
En esas discusiones escucho hablar sobre "la libertad de elección del consumidor" y en ese preciso momento vienen a mi mente las historias de tantos jóvenes de la villa "excluidos" de la sociedad. Ellos, por supuesto, no conocen el "uso recreativo de las drogas", porque no tienen las posibilidades de una vida acomodada o de inclusión.
Más bien tendríamos que preguntarnos si en ese contexto de pobreza y marginalidad en el que viven los niños y jóvenes en villas y barriadas pobres se puede hablar de libertad de elección en el consumidor. Habría que preguntarse si no estamos agregando a la vida de estos hermanos más pobres un problema que después no vamos a ayudar a resolver.
En la Argentina, lo que quizás es recreativo para un joven de clase media o alta se torna fatal en los ambientes pobres y marginales. Es necesario comprender que la vulnerabilidad social aumenta cuando no hay oportunidades de inclusión real; y que, a mayor vulnerabilidad, la brecha entre el consumo recreativo y el consumo problemático se acorta dramáticamente. El joven pobre no tiene de dónde asirse, porque vive la fragilidad en lo escolar, en lo laboral y lo sanitario; en consecuencia, un simple consumo de porro tiende a arraigarse más rápido y con mayor fuerza.
Es necesario que antes de hablar de despenalizar se implemente un programa preventivo en las escuelas, que existan centros barriales -como el Hogar de Cristo, presente en las villas 21, 31 y 1-11-14 de Buenos Aires-, y proyectos de inclusión en salud, trabajo y vivienda.
Creo fervientemente que no se debe criminalizar al adicto. Junto a mis compañeros sacerdotes villeros tenemos una vida comprometida en esta causa que nos avala. Son miles los adolescentes y jóvenes que han pasado por nuestros programas de prevención y recuperación en la villa 21; cada uno con sus ilusiones, sus metas por alcanzar en la vida en un medio tan adverso. Hemos conocido a muchísimos chicos adictos que luchan por estar bien, por superar la adicción que les impide experimentar la paz y la felicidad. Hay quienes recaen y se vuelven a levantar por esa luz de esperanza que guardan en su corazón. También hemos acompañado a otros en el duro momento de la privación de la libertad porque cometieron algún delito bajo los efectos de la droga, y hemos despedido con tristeza, en el cementerio de Flores, los restos de muchos que murieron por la droga.
El Estado tiene una deuda social muy grande con estos chicos que padecen estado de abandono en la calle, tuberculosis y sida, desamparo escolar y, sin embargo, pueden acceder a las armas y a la droga con una facilidad extraordinaria.
Coincidimos con los que afirman que la adicción es una enfermedad.
Este planteo ayuda a ubicar al adicto en un lugar más justo y a no criminalizarlo. Esta mirada positiva tiene, sin embargo, un largo camino de ejecución para que los adictos más pobres puedan acceder al sistema sanitario, que, además, está colapsado y no se encuentra preparado para desintoxicarlos y asistirlos.
Si alcanzara con un tratamiento convencional, bastaría con que el Estado otorgara mayor cantidad de becas para internación. Pero el desafío que el paco nos presenta nos obliga a ser mucho más creativos y a entender que este proceso de inclusión llevará muchos años.
Qué decir de los changuitos que en los pueblos del interior no cuentan con servicios médicos básicos, como psiquiatras y psicólogos, y deben trasladarse a la ciudad capital para ser atendidos aun cuando allí tampoco existen lugares a los que los profesionales puedan derivarlos.
Desde el año pasado he recorrido muchas ciudades de la provincia de Santiago del Estero, donde vivo actualmente. He sido invitado por intendencias, consejos deliberantes, escuelas y diferentes organismos no gubernamentales para dar charlas sobre mi experiencia en la villa de Barracas y he visto que padres, docentes y autoridades tienen la misma preocupación: qué hacer ante la dura realidad de que en sus pagos hay adolescentes que se drogan.
Miran la marihuana, o cualquier otra droga, como una novedosa propuesta negativa para la vida. Frente a esta "novedad" y buscando caminos de superación, quedan azorados cuando ven por los medios televisivos que en Buenos Aires se hacen marchas y se discute la despenalización del consumo de drogas.
Les parece un debate de otro país. Quizá querrían decir algo; pero este tema no se abrió para charlarlo en las escuelas ni se profundizó en el interior de nuestra patria. A veces los habitantes de las megaciudades creen representar a toda la Argentina en sus debates, pero debemos darnos cuenta de que, por su gran riqueza regional e histórico-cultural, nuestro país es mucho más grande que nuestras ideas.
¿Alguna vez nos animaremos a cotejar nuestras opiniones con todos los argentinos convencidos de que la opinión del otro puede aportar algo de verdad, y sin pensar que todo diálogo es un Boca-River?
En fin, lo más urgente es ocuparnos como sociedad de los primeros capítulos de ese libro imaginario, en los que todos podemos aportar algo positivo para disminuir la brecha social entre jóvenes que tienen al alcance de su mano lo suficiente para una vida digna y otros que están sumergidos en la más cruel marginalidad. © La Nacion.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hna. María Angélica Nan

Cuando muere una hermana, en nuestra congregación se escribe una carta, contando sobre su vida, para que la conozcamos en el mundo entero. Ésta es un poco larga, pero creo que vale la pena leerla, para el que se anime, ya que es un muy lindo testimonio:

JHS

Para todas las hermanas.
Queridas hermanas,

El 5 de enero, pocos minutos antes de la fiesta de la Epifanía del Señor, la H. María Angélica Nan, partía hacia la casa del Padre. El 4 de febrero hubiera cumplido 107 años. Llevaba más de ochenta en la Congregación, y hasta pocos meses antes de su muerte, hizo vida comunitaria, como las demás. Todo en ella fue “grande”: su edad, su físico, su corazón, el aprecio de los demás, el entusiasmo que siempre tuvo por poner a Cristo a la adoración de los pueblos, su acción de gracias continua, la misión que el Instituto le confió a lo largo de su vida, que incluyó muchos años en diver-sos países, y varias fundaciones.

Angélica nació en una familia muy cristiana:

“… El ambiente familiar, la oración que juntos hacían cada día mis padres y sobre todo al ver con frecuencia a papá de rodillas, recogido, casi inmóvil en oración silenciosa ante el santísimo sacramento, ha influido sin darme cuenta en mi vocación eucarística. En mi infancia veía a mi padre como un ser superior: grande, fuerte, capaz de cualquier cosa, sabía responder todo lo que le preguntábamos sin vacilar, y al verlo cada día de rodillas, yo pensaba: qué grande es Dios para que él se haga tan chico en su presencia…”

Desde pequeña cultivó el amor a Jesús Eucaristía,

…” empecé a comulgar diariamente y visitarlo en el sagrario para acompañarlo en las horas en que me parecía estaba más solo…”
Participaba en la celebración del Corpus y disfrutaba al ver que muchos se acercaban a Jesús Eucaristía. Un jesuita le hizo conocer las Esclavas… “al entrar por primera vez en la capilla y ver las religiosas en adoración, empecé a pensar seriamente en consagrarme a Jesús allí para adorarlo y vivir sólo para El.
Cinco años más tarde, “entré al Noviciado después de vencer no pocas dudas y luchas”.

Todavía no había noviciado en Argentina. Contaba que se embarcó el día del cumpleaños de su ma-dre, y el 5 de julio de 1930 entró al postulantado en Roma, en Monte Mario, y en Valperga hizo su profesión temporal el 24 de diciembre de 1932.

Su vida transcurrió en muy diversos países. Su primer destino fue Ciampino, como enfermera, después Belgrano, donde logró que se oficializara la enseñanza secundaria, siendo de votos temporales, y como Prefecta de Estudios en el Colegio. Después de su profesión fue destinada a Cochabamba, como Prefecta de Estudios y Superiora. Fue enviada a fundar a Panamá, y luego a Estados Unidos, como Vice Provincial. Fundó dos casas, se creó la Provincia de Estados Unidos, y ella fue la primera Provincial. Había llegado casi sin saber inglés, pero con su capacidad de sintonía y con esfuerzo, logró una buena comunicación. Volvió a Cochabamba, y después fundó Oruro, don-de fue superiora seis años, y luego Santa Cruz de la Sierra, donde también fue Superiora seis años. Para estas empresas contaba con dones humanos pero también con una fe encendida y con la con-fianza de la M. Cristina Estrada. Tengamos en cuenta la gran lentitud de las comunicaciones en esos tiempos. Tuvo que ser muy libre y fiel en la obediencia y capaz de arriesgar. A los setenta y cuatro años volvió a la Argentina, donde estuvo trabajando activamente con las Comunidades Cristianas (CVX). En el ínterin fue enviada a Montevideo con la misión de transformar el edificio del Colegio en Casa de Ejercicios, y mejorar la de la comunidad. En sus palabras, esta misión “…surgió como hija no deseada”. Y sin embargo emprendió este deseo de Dios como si hubiera salido de ella.

Tenía mucha capacidad de adaptarse a las diversas circunstancias, culturas y personas. Mantenía correspondencia con muchas de las personas con las que había trabajado. Era sólida y valo-raba lo recibido, y a la vez abierta a lo nuevo, siempre animando a formarse mejor para prestar un mejor servicio a los demás. Aunque decía que hasta los setenta años no había experimentado el can-sancio – siempre era la primera en trabajar y la última en retirarse, por la salud y fuerzas extraordina-rias que tenía – sabía cuidar a las hermanas y no dejarlas agotarse, cuando el trabajo podía ser exce-sivo. De esto daban testimonio las que la tuvieron como Superiora, sobre todo en lugares como Oru-ro, donde el frío y la altura cuestan mucho.

Cuando cumplió 90 años escribió:

“HE PASADO DEL ¡¡SÍ!! AL ¡¡GRACIAS!!
…¡¡Cuánta gracia y regalo del Señor!! Quiero compartir con todas la alegría que me da Dios al llegar a esta altura y sentir tan vivo el cariño de todos: comunidad, familia, C.V.X., amistades. Hoy quiero dar gracias a cada uno por tanto afecto… Quiero compartir con todos el gozo que experimento por tanto como el Señor me ha regalado a lo largo de toda mi vida. Las invito a dar gracias conmigo por tanto bien, por tanto amor.
En esta última temporada he pasado del ¡Sí! al ¡Gracias! Algo así como una continua resonan-cia interior de mi gratitud.
El me convocó temprano para vivir en su casa… lo hice esperar con mil excusas, pero El ven-ció. “Me sedujo y yo me dejé seducir”…Me mandó a anunciar su palabra, a gritar su amor, a reparar, a exponerlo a la adoración… entendía poco, pero dije “sí”.

“Tuve la gracia de vivir a gusto en todas partes, como en mi propia casa… di y recibí cariño y amistad, amé otras tierras que fueron mi tierra, otras gentes que fueron mi gente… Hubo de to-do: ratos de ansiedad, mezclados con alegría; pobreza y bienestar; momentos de duda, seguidos de paz; oscuridad completa cruzada por relámpagos de fe, días grises sin ganas de rezar como si un frío se metiera por los pasadizos del alma queriendo congelar todo entusiasmo; lo peor fue sentir la soledad teniendo que animar a otras que también la sentían. En fin, todo pasó. “Dios fue mi fortaleza”. El triunfó y perdonó mis dudas, tropiezos y altibajos. A cambio me regaló consuelos inefables, como el “exponerlo a la adoración de su pueblo” donde me mandaron. Se me confió el abrir casa y Colegios: Panamá, Haverford, Baltimore, Muyurina, Oruro, Santa Cruz de la Sierra… Cada sagrario que se abría, cada manifestación del Señor fue un florecer primaveral, una fuente de vida y esperanza, un gozo emocionado temblando en el fondo del alma.

“También fue regalo grande del Señor permitirme trabajar a nivel local y nacional en “Fe y alegría” en Bolivia, desde su fundación. Obra dedicada a los más pobres y carenciados, a quie-nes di mi cariño y comprensión, al notarlos sedientos de amor, más que de bienes materiales. El compartir día a día con ellos me dio más de lo que yo supe darles. Admiré su respetuoso silen-cio al recibir el mensaje de salvación… su crecer en la fe, su buscar con ansias las fuentes de la GRACIA, me dieron muchas oportunidades de levantar mi brazo y, al decir: “Yo te bautizo en el nombre…” me estremecía al correr sobre cabecitas moribundas el agua regeneradora, y abrirles las puertas del Reino… esas fueron alegrías profundas.
“ Estas son pinceladas de lo mucho vivido, sufrido, y gozado en mi largo caminar por los jardines del Señor. Relatar otras experiencias vividas en Panamá, que surgió como quien dice de la nada; de Estados Unidos con la creación de la Provincia, y apertura de dos casas, del Uru-guay, casa de Ejercicios, que surgió como hija no deseada, no entra dentro de estos límites. Sí puedo decir que donde Dios me llevó, todo fue PRESENCIA Y GRACIA, ternura gratuita, for-taleza, días maravillosos que fueron y son VIDA-ALEGRÍA-ESPERANZA, por eso digo e in-vito a decir “Gracias, Señor, por tu amor”…

“…El gozo más hondo, la experiencia más cálida de la Eucaristía que he tenido a lo largo de mi vida de profesa ha sido el regalo que me hizo el Señor de abrir en seis ciudades y países dis-tintos, seis sagrarios, de ponerlo en seis custodias a la adoración de la Comunidad y de los fie-les. No encuentro palabras para poder expresar la felicidad y alegría íntima experimentada en estas ocasiones, es algo grande y hermoso que se vive y se experimenta en comunidad, algo que se siente muy muy hondo, que no se puede expresar.” Hasta aquí la misma Angélica.

Hasta los cien años estuvo a cargo de las Comunidades Cristianas en el Centro, aunque ya oía poco y empezaba a dar señales de envejecimiento. Lo que más le costó fue la sordera, que la aislaba de participar en la comunidad. Seguía yendo al comedor aunque no pudiera oír, y generalmente no preguntaba para no ser molesta, según decía. Se levantaba al alba, era la primera que bajaba a la Igle-sia para rezar, se regalaba más de una Misa diaria, y procuraba terminar el día a los pies de Jesús en el sagrario del Oratorio, aunque ya sus rodillas le fallaban. No dejaba de arrodillarse ante el Señor durante la consagración, aunque tenía 106 años.

Los últimos meses fueron de un gran despojo. Sin embargo no perdió el estar siempre agrade-cida, bendiciendo al Señor por lo bien que era cuidada, agradeciendo a las hermanas de la comunidad y a las enfermeras. Le costó entregarse, temía el paso final. La acompañaron mucho algunas de sus sobrinas, que admiraban en Angélica su entrega, su estar pendiente de los demás, la fortaleza que demostraba y el afán porque todos conocieran y amaran al Señor.

Angélica fue un regalo muy grande para nosotras, que este año celebramos los cien años de la llegada de las primeras hermanas a nuestro suelo. Esperamos que desde el cielo nos siga animando a una entrega cada vez más radical al Señor que dé fruto abundante.

La encomendamos y nos encomendamos a ella con todo cariño, un abrazo,


M.J.LL. ACI.

lunes, 31 de agosto de 2009

Comunicado de Sacerdotes para las Villas

Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas .

Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

Con espíritu de aportar al diálogo –ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: “La droga en las Villas: despenalizada de hecho”.

Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.

Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. “Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento” (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.

Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia – que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella.
Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros.

Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.
Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.

Buenos Aires, 25 de Agosto de 2009.+

viernes, 17 de abril de 2009

Barbara


Une petite cantate

domingo, 12 de abril de 2009

Dengue

POR FAVOR ESTO ES PARA INFORMAR Y PARA QUE LLEGUE A LA MAYOR CANTIDAD DE LUGARES Y GENTE

En provincia del centro y norte de Argentina y en Bolivia, estamos viviendo una Epidemia de Dengue que está siendo minimizada por las autoridades sanitarias argentinas.

El Dr. Severo Rennis, médico del Hospital de la localidad de Roque Saenz Peña, provincia de Chaco -epicentro de esta epidemia- que está realizando una tarea de prevención entre las poblaciones más vulnerables, comparte con nosotros esta guía de prevención que está a continuación.


Saludos cordiales,
María Mondelli

Guía para Prevenir el Contagio de Dengue
Primero :
Mantenga la Calma .
Segundo :
Ponga su mejor disponibilidad e inteligencia para leer y poner en práctica estas indicaciones.
Tercero :
Acepte rápidamente que esto lo resuelve usted, su familia, la comunidad, el pueblo, ORGANIZANDOSE. No se queden esperando a las autoridades sanitarias, ni las fumigaciones de la municipalidad de su zona.
Cuarto :
Informe a vecinos y miembros de su comunidad o pueblo en general, por todas las vias posibles, por todos los medios que estén a su alcance y haciendo esta información comprensible a todas las personas.
Haga copias de este texto, déselo a otras personas, péguelo en lugares públicos, hable con todas las personas que conozca.
TRANSMITA a quienes tienen pocos recursos educativos TODA ESTA INFORMACIÓN, asegúrese que la comprende, ayúdelo a ponerlo en práctica para todo el grupo familiar.
Quinto:
Ponga en alerta a todas las organizaciones sociales que conozca o en las que participe. Sindicatos, iglesias, escuelas, clubes, organizaciones sociales, bares donde se reúne con amigos, almacen del pueblo, todos los lugares donde se junta la gente en su pueblo o ciudad.
Explíqueles que ELLOS pueden evitar la propagación de esta epidemia si se organizan en un frente comun contra el mosquito.

Informe a toda persona conocida por usted :
El mosquito vive en el agua clara , que parece limpia y se junta en las gomas, los tachos, los algibes, cacharros, chapas acanaladas que juntan agua , tanques de agua sin tapa, floreros (recordar el cementerio, los desarmaderos de coches, las gomerias, los fondos de las casas).
El agua acumulada en las lonas de los camiones transporta el mosquito y la larva de una zona con epidemia a otra que aún no la tiene.
En las aguas turbias, marrones u oscuras NO vive el mosquito ( cañadas, zanjas, represas)
El mosquito que transmite el dengue, pica de dia solamente. Pueden usted y los suyos descansar tranquilo para volver a la lucha durante el día siguiente.
Matando al mosquito se acaba el contagio de la enfermedad.

LA PELEA ES CONTRA EL MOSQUITO
El Dengue no se transmite de persona a persona.
La transmisión es persona infectada ---- mosquito que la pica ---- mosquito pica a otra persona

no hay que esperar a que vengan de la municipalidad a fumigar : NO sirve para nada, Nunca llegan a tiempo. En general ni llegan.
los tanques que no tienen tapa ( muchisimos) : se pueden poner un plastico que tape la boca y un hilo o soga atado alrededor.
los algibes y tanques de agua potable abiertos (los de 200 litros que usan en los barrios donde no hay agua corriente) se pueden tapar con plastico atado alrededor con soga o hilo.
LOS SINTOMAS DE LA ENFERMEDAD SON una gripe muy fuerte, la peor que hayan tenido, con mucho dolor de huesos. Dura de 5 a 9 dias. Si una persona se vuelve a infectar, la enfermedad es más grave cada vez que la vuelve a tener.


Cuidar especialmente a :
Las embarazadas, a las que provoca parto prematuro. NO PRODUCE aborto ni malformaciones al bebé.
A los ancianos, porque muchos tienen diabetes, insuficiencia cardiaca y otras cosas que los hace mas débiles a una fiebre tan alta.
A los bebes hasta tres años porque se deshidratan mucho mas facilmente que los niños mas grandecitos.
Portadores de HIV-Sida porque tienen menos defensas.
Los que tienen insuficiencia renal y estan en hemodialisis, porque tienen menos defensas.
Los que toman antinflamatorios por ejemplo reumaticos , o usen corticoides por (ejemplo asmaticos) tienen menos defensas que los demas. Estos pacientes a veces, por sus enfermedades o los medicamentos que toman, no tienen fiebres altas al principio y se detecta muy tarde su contagio de Dengue.


USO DE REPELENTES :
si la economia lo permite el repelente debe usarse de día, cada 2-3 hs y en la dosis minima. No exagerar con esto porque es una piretrina y es toxica.

Los bebés menores de dos meses NO PUEDEN UTILIZAR REPELENTE, buscar una tela de tul y dejarlos debajo de él.
Se puede usar jugo de limon como repelente.

Si se puede, dentro de la casa usar piretrinas (Ej Kaotrina) diluidas en agua y pasar el lampazo una o dos veces por dia, eso ahuyenta moscas y mosquitos y no es toxico para humanos y animales.

Los perros gatos, etc, NO TRANSMITEN LA ENFERMEDAD..


Dr. Severo Rennis.
Matricula Nacional Nº 52972
Medico del Hospital 4 de junio, Presidencia Roque Saenz Peña, Chaco
severorennis@yahoo.com.ar

-------------
Linea Dengue del Hospital de Niños, Ricardo Gutierrez (11) 4963-8705